viernes, agosto 11, 2006

Ausencia cotidiana

Desde que te marchaste, el cuarto de baño siempre está a mi disposición, y ya no tengo que buscar el teléfono inalámbrico entre los cojines cada vez que suena. Ahora (¡por fin!) puedo estirarme hasta el infinito en el sofá, y dar vueltas en la cama, y no volver a escuchar a ese maldito Franz Ferdinand que ponías a todas horas.
Los viernes por la noche ya no son una continua lucha por el mando a distancia, y duermo sin riesgo de morir aplastado por tu bonito (aunque pesado) cuerpo. Además, el estante de las camisetas vuelve a estar ordenado por colores, y no se han repetido las misteriosas desapariciones de mi batido de chocolate.
Pero, a pesar de las innumerables e insignificantes ventajas de tu ausencia, te echo de menos.

11 comentarios:

Dani dijo...

Que jodido es a veces echar de menos,eh? Lo peor es que a todo te acostumbras.
Un saludo maño.

Vulcano Lover dijo...

Convivir es acercarse peligrosamente al lado más sublime del otro, pero también al más miserable... Ejercico sólo superable porque amamos, porque desamos al otro, pero sobre todo porque lo necesitamos. Por eso, lo echamos de menos si no está... a pesar de todo.
Precioso cómo dibujas ese íntimo retrato de la necesidad a través de lo doméstico, de lo prosaico.
Besos.

Liliana dijo...

Pequeñeces, q se hacen más pequeñas en la ausencia... y quedan sus huecos, para echar de menos incluso los defectos. Y és que los defectos hacen q todos seamos distintos y especiales.

NaT dijo...

Claro que se puede echar de menos... pero... ¡¡donde esté el sofá para uno solo!!!
jajajajaja

De momento estoy en el pueblin de vacaciones... pero me estoy planteando eso de Zaragoza, ehhh
que me apetece muuuuucho verte de nuevo.

Un BESO ENORME

Dolly Partos dijo...

Si ganas peso por la ingesta masiva de batidos de chocolate, ¡dile que vuelva, neeenaaa!

Mart-ini dijo...

si es que lo que se echa de menos son siempre los "DEFECTOS" (y te lo pongo en mayusculas y entre comillas)

Un beso, con tu permiso

Cinephilus dijo...

Yo no suelo echar de menos los defectos, la verdad, en realidad, los defectos, incluidos los mios, son una parte de la vida que no soporto. Sin embargo, la necesidad del otro, de ese otro que soy yo en mi pareja, puede con cualquier defecto. Ante la vehemencia, no cuentan
Besos desde algun lugar de la galaxia europa...

Javi dijo...

no hay ausencia de incomodides que merezcan una buena compañía...

un post con cabeza, como siempre... mu chulo!

Jose dijo...

Desde mi retiro te sigo leyendo...

Besos guapo.

Naxo dijo...

Nenes y nenas!!!!!!: este comment (o reacción) es para deciros que hay un nuevo enlace en mi blog, por si no lo habéis visto:
Se llama Dani, es un encanto de chico, le encanta la música y lo conozco desde hace unos añitos ya, y ahora mismo está soltero. Así que... ¿a qué coño esperáis? jajajaja Venga, corred a mirar su blog, que el chico acaba de empezarlo y se merece una gran bienvenida!!!!
Bueno, y nada más, que un besote a todos :-)

EFESOR dijo...

pero que bonito!!!
lo importante es que a veces se te olvida cuanto kieres a una persona y para eso siempre es bueno echarse de menos... una gran medicina