miércoles, abril 12, 2006

Manchas en el mantel y en la vida

¿No habéis ejercido en alguna ocasión de anfitriones de una cena con más gente en vuestra casa, y al poner el mantel sobre la mesa descubrís que tiene manchas o algún quemazo de cigarrillo (de alguna celebración anterior) que afean a todo el conjunto?
Entonces decidís colocar estratégicamente los platos, copas, bandejas y servilletas, ocultando tras ellos las imperfecciones, para conseguir que el efecto final sea aparentemente inmaculado, brillante.

En muchas ocasiones actuamos de esta forma en la vida real: escondemos al mundo nuestro dolor, nuestros errores, mostrando ante los demás una cara que sólo refleja nuestra parte más agradable, exitosa y envidiable.
Ofrecemos una versión edulcorada de nuestra vida y de nosotros mismos, aun sabiendo en nuestro interior que las cosas realmente no son así. Pero, mientras tanto, trataremos de parecer los perfectos anfitriones de una perfecta cena, con perfectos platos, perfecto mantel, y perfecta sobremesa.

Y ahora yo pienso... ¿No seríamos todos más felices si nos mostráramos tal y como somos? ¿No resultaría más sencillo decirle a los invitados que el mantel ya tiene manchas? ¿No se encontrarían mucho más relajados al saber que entonces, si lo manchan o lo queman con el cigarrillo, no pasa absolutamente nada?

¿Y vosotros, qué opináis? Poned vuestras propias manchas en el mantel en forma de comentario...

12 comentarios:

garfielz dijo...

El problema no es del mantel, sino de los invitados.
Cuando escondemos cosas que no queremos que vean los demás es porque no nos fiamos un pelo de como se lo tomarán (¿se reíran de mi, me insultarán, me considerarán inferior, me tendrán lástima, se sentirán ofendidos por mis opiniones...?) Cuando nos preocupa la imagen que damos, realmente nos estamos preocupando por el nivel de confianza que tenemos en nuestros "invitados".

EFESOR dijo...

queria que supieses que he pasado por aqui de forma fugaz, desde cádiz con la espalda quemada. que mañana vuelvo a madrid y ya desde allí te leo más lentamente.

Chavín dijo...

Mi querido Naxic, todos los manteles tienen manchas, los de hilo, los de tela, los estampados, los pintados a mano, los grandes, los individuales, los antiguos, los de diseño oriental, y los que son aparentemente feos como la madre que los parió.
Como invitado, la gracia consiste en saber disfrutar de la parte limpia, apreciar el lado armónico de sus imperfecciones, siempre hay una estética en lo imperfecto que convierte a los manteles en algo realmente único e insustituible. Nuestro sistema perceptivo básico sólo está preparado para captar la mancha evidente, pero hay todo un universo que nos espera escondido en el detalle. Cuando la capacidad perceptiva evoluciona uno se puede matricular en la escuela de Amelié para poder "ver los detalles que nadie más ve".
Como anfitrión lo que importa no es la cantidad de gente que vaya a llevarse una mala impresión, sino que siempre haya ALGUIEN QUE TE AYUDE A MANCHARLO...casi siempre serán los mismos que te ayuden a limpiar, lavar, coser, zurcir o reparar el divino mantel. Te regalarán otro aunque no sea tu cumpleaños, te prestarán el suyo o lo partirán por la mitad... y en caso de emergencia extrema seguro que te acompañan al "CARRIFLÚS" a comprar el último berrido en mantelería con la oferta del 3x2.
Estos son los importantes, los demás forman parte del entrañable atrezzo.

ati-bsikos

mysay dijo...

Estoy deacuerdo contigo chavin, pero una pequeña refexion.
Yo tengo una colcha, descolorida, algo descosida y apelmazada por el paso del tiempo, pero soy incapaz de cambiarla por otra, porque me ha acompañado toda mi vida, ha soportado mi infancia ha escuchado mis risas, pero tambien ha secado mis lagrimas. Supongo que pasa lo mismo con las personas, solo que en el caso del maltel de naxo yo dejaria al descubierto ese quemazo de cigarrillo, esa mancha del mantel, porque si los comensales realmente son quien tienen que ser, escucharan o compartiran un "te acuerdas aquella cena en la que..." o un "ves ese descosido! pues es de...".
Con las personas pasa lo mismo la vida esta llena de esas manchas, descosidos o quemazos, todas ellas con su historia (al igual que mi colcha) historias solo aptas para quien realmente merezca la pena dar de cenar.

J. H. dijo...

La gente está demasiado preocupada y empeñada por aparentar, muchas veces cosas que no son, y a mí me parece muy triste, proque me topo con personas así a diario.

belga_seg dijo...

Lo peor que puede ser una persona es hipócrita... y la peor mentira, mentirse a uno mismo...
Yo creo que no tengo manchas :P jaja es que soy muy limpia, tio! es coña.. no sé, ahora no me sale nada... es que igual lo que otros ven como posibles manchas, a ti te parecen un dibujito precioso en el mantel... no crees?
a mi solo me falta un novio que me comprenda, y que le gusten mis manchas y mis dibujitos, para ser feliz del todo :p...
un besito maño!

Naxo dijo...

Garfielz, el problema no creo que sea sólo del mantel o de los invitados, creo que el componente más importante para ocultar las manchas somos nosotros mismos. Por mucha confianza que tengas con los demás, si no la tienes contigo mismo, tratarás de ocultar todo aquello que creas que no se debe mostrar...
Hola Efesor! Tomando el sol eh? Que envidia! Échate crema en la espalda! un besote :-)
Chavin... No sabes lo que me llena tener gente como tú, para poner el mantel, quitarlo, mancharlo, tirar el martini o la cachimba, jugar a culo encima de el, adivinar palabras absurdas con el tabú, conseguir quesitos de colores, o ver como serch apoya su cabeza en los codos sobre la mesa... Por cierto, muchas felicidades y un achuchón fuerte en tu cumple! Te quiero nen :-p
Misary- Saritaaaa a ver cuando nos vemos, que desde los huertos estás desaparecida nena.... Guarda con el mismo cariño de hasta ahora esa colcha, pero que no te cierres por ello a comprar otras nuevas... en el armario seguro que hay sitio para todas! un beso :)
Javier, es que esta sociedad es demasiado superficial casi siempre... y muchas veces participamos en ello.
Anaa, si encuentro algún posible pretendiente te lo mando! Mentirse a uno mismo sí que es bastante triste... pero muchas veces lo hacemos y tardamos en darnos cuenta.
Un beso a todos!!

Anónimo dijo...

Que limpia que soy que no dejo manchas!!!!!
jajajaja

Un beso enorrrrrrme

NaT

Liliana dijo...

Siempre peleando por ser yo misma... Y me pregunto porqué ha de ser una lucha...

EFESOR dijo...

estoy hecho todo un anfitrión!!!!
una pena que no andes por madrid, si no te obligaba a ir a mi performance... de todos modos, ya tendré oportunidad para el estreno de mi corto obligarte a venir, eso será en verano.

Johnymepeino dijo...

Eso sólo se puede hacer mientras eres joven. Una vez llegas a viejo ( http://www.phil.uu.nl/~js/img/milonguero-viejo.jpg ) no te perdonan ni que el mantel esté impoluto. Esto ( http://www.alyon.org/generale/theatre/cinema/affiches_cinema/r/rev-roo/rimbaud_verlaine.jpg ) no ocurre más que en el cine.
En el cine... y cuando los victim fashion sienten sobre sus cabezas cristales molidos y la vida les enseña la historia de golpe y la verdad... eso tampoco es plan. Quiero decir: ¿para qué denostar la hipocresía si en la edad de la SOLA VERDAD nadie quiere visitar?. Vaya, que estoy de acuerdo contigo, pero que sepas que en la vejez la gente suplica a gritos protección en forma de platos, servilltas, floreros, etc :)

Anónimo dijo...

¿¿Para que pones el mantel entonces?? Todos deberíamos recibir sin mantel y todos tendríamos que poner cuidado de no ensuciar ni lo propio ni lo ajeno. La teoría es fácil pero la práctica......