lunes, marzo 06, 2006

Un poco de todo

Hay personas que vuelven a casa por Navidad. Yo vuelvo a la mía los lunes, por las clases...
El viernes a última hora de la tarde terminaron la conferencias, que al final se hicieron muuuuuy pesadas. Como estábamos bastante cansados, en las últimas charlas empezamos a portarnos un poco/bastante mal, pero es que en algo había que entretenerse: estuvimos hablando, dibujando cosas absurdas en las hojas de apuntes, descojonándonos sin que se nos viera demasiado, resolviendo sudokus, haciendo alguna foto, y yo terminé atacando a una de mis amigas con mi colonia (que la llevaba en la mochila), como si fuera un spray anti-violador jajaja.
Y pensaréis: ¿Y la gente no nos decía nada? Pues no, pasaban bastante, porque o estaban dormidos, o igual de aburridos que nosotros, así que se entretenían viendo cómo hacíamos el idiota.
Salimos de las jornadas y llegué a casa con el tiempo justo para ducharme, cambiarme de ropa, y coger el coche hasta casa de mi novio. Allí piqué algo y nos fuimos corriendo, porque habíamos quedado con dos amigos y llegábamos ya bastante tarde...
Llegamos al bar cuando estaba terminando un concierto en plan alternativo, y estuvimos allí tomando las primeras copas. Al cabo de un rato nos fuimos al ambiente, Paradys y Versus (no aparecíamos por allí desde el verano pasado) Y nada, un poco lo de siempre, las mismas caras, la misma música, saludamos a un montón de gente... pero sobre todo nos echamos muchas muchas risas.
Desde hace un mes o así, en Zaragoza han prohibido que los bares estén abiertos a partir de las 4 y media de la mañana, así que a esa hora tuvimos que desalojar...
Nos marchamos a una discoteca, Reset, en la que yo no había estado nunca y que debía ser lo único que estaba abierto en toda la ciudad... y después nos fuimos a desayunar un buen chocolate con churros (no sé cuántos me comí, porque estaba muerto de hambre y además estaban buenísimos...)
El resto del fin de semana ha sido bastante más tranquilo... El sábado (de resaca) quedamos con una amiga y fuimos a un vivero a comprar plantas para la terraza. Fuimos con mi coche, y entre otras cosas choqué con una palmera (que, por cierto, estaba a la venta y valía un pastón) al aparcar en el vivero, pero no la tiré al suelo ni nada y además no se vió mucho. Después elegimos una planta y descubrimos que apestaba, y estuvimos escogiendo dos pinos pequeñitos (uno para cada lado de la puerta de entrada) de entre varios cientos para después no comprarlos...
En fin, sin comentarios jaja. Al final nos fuimos con el Ibiza cargadísimo de plantas, tierra, macetas... Me lo pasé bastante bien allí, y con tanto estar entre vegetación (suena como si hubiéramos en la Amazonia, pero es que somos unos mariquitas muy urbanos y estas cosas nos emocionan jaja) , me han entrado ganas de marcharme a la montaña, así que voy a empezar a planear una escapada de fin de semana a Jaca...
El domingo (osease, ayer) tuve comida familiar con mi padre y su mujer y tal, y después ya me marché y estuvimos viendo La vida secreta de las palabras, que ya ha salido en DVD y yo no la había visto todavía (sacrilegioooooo). Qué peli más triste, por Dios... Y como se me hizo un poco tarde pues decidí alargar el fin de semana hasta hoy por la mañana, que he vuelto a casa (pero sólo he estado aquí una horita, lo suficiente para arreglarme y marcharme a clase...)
En fin, a ver si descanso un poco esta semana que este ritmo me va a matar!
Un besito!!!!

5 comentarios:

J. H. dijo...

Menudo fin de semana. No paras, ¿eh?

EFESOR dijo...

Ojala no hubiese vendido mi coche y andaría por media España buscando no-lugares para retratar... La vida secreta de las palabras es más que una película triste. Este finde, voy a ver la obra de teatro de la directora que está por aqui, por Madrid.

luigi dijo...

¿Y si un dia empiezo a llorar y llorar...?
Me guista tu fin de semana, son ocmo los mios, monotonos a la vez que intensos. Ten cuidado con las palmeras, que yo tengo el parachoques trasero hecho trizas por un arbol de mierda y por culpa del amor.
Entonces, aprenderé a nadar.

Hades dijo...

Acabo de caer en tu blog por casualidad y creo que volveré por aquí... Intenso finde e intensa la mezcla de emociones que cuentas en tus posts..
Y cuidado con la peli de Coixet, provoca efectos secundarios (reflexión, pesadillas, hasta culpa por el olvido..)
Saludos

Naxo dijo...

Uffff Javier, pues no se por qué pero presiento que el próximo finde también será movidito!
Efesor, ya me contarás qué te parece la obra de teatro, 84 Chaning Cross Road. Yo fui a verla hace tres semanas y me enamoró. ¡Espero que te guste!
Luigi, eso de tener el "parachoques trasero" hecho trizas por culpa del amor suena realmente mal eh? Qué malo es ser pasivo eh? jajaja Es coña :-p
Hades, eres bienvenido, así que espero verte por aquí! La verdad es que en mis post sí que hago un viaje por muchos estados anímicos, pero es que soy así, con mis días buenos y no tan buenos, unos profundos y otros megasuperficiales... (bueno, un poco como todo el mundo)
La película de Isabel Coixet... pues preciosa, muy en su línea. Me pareció una película desnuda, dolorosa, que sí que hace pensar en muchas cosas...
Un beso a todos! ;-)