lunes, febrero 06, 2006

Autoexigencias

Desde pequeño he sido, de alguna manera, mi maestro más crítico, exigente e inflexible. Me he juzgado con mayor dureza de lo que muchas personas pueden llegar a hacerlo con sus mayores enemigos.
Siempre he sentido la necesidad de demostrarme a mí mismo que era una persona "válida", que "merecía la pena" y que tenía "éxito", por llamarlo de alguna manera.
Por ello siempre he intentado ser el mejor en todo lo que me proponía: tenía que tener un expediente brillante, el mejor aspecto posible, la mejor compañía en todo momento...
Sentía la estúpida necesidad de ser envidiado, admirado, deseado... Me hacía sentir mejor conmigo mismo, y buscaba continuamente la aprobación del resto del mundo.
Lo que para otras personas sería algo secundario o simplemente difícil de alcanzar, para mí eran objetivos básicos.
Cosas tan sencillas como salir a la calle sin peinar, o en chándal, eran para mí inconcebibles...
Necesitaba (en contra de la opinión de todo mi entorno) seguir adelgazando más y más (peligrosa espiral). También necesitaba cada vez más ropa, más dinero... relojes de marca, gafas carísimas, cremas... No tenía fin. Era mi manera de crear la coraza que me protegería de todo lo que me hacía daño.
Conforme mi aspecto mejoraba, mi carácter empezaba a agriarse por momentos.
Un día comencé a darme cuenta de que ésa no era forma de vivir, que no aguantaría ese ritmo demasiado tiempo. Estaba demasiado cansado, tanto física como psicológicamente. Progresivamente he ido viendo que la vida no es una evaluación constante, que no pasa absolutamente nada por fallar alguna vez, que todos somos humanos, que tenemos derecho a equivocarnos, que debemos aceptarnos con nuestros propios defectos... Y sobre todo, que muchas veces las imperfecciones son las que hacen realmente bella a una persona, a una vida.

11 comentarios:

belga_seg dijo...

Me alegro mucho de que te dieses cuenta que no hay nada más natural y humano que un fallo lógico... La perfección es imposible, por eso es mejor no poner trabas a nuestra torpeza, si tropieza, que lo haga... y nosotros que nos levantemos con una carcajada... nada mejor que reírse de uno mismo.

"Conforme mi aspecto mejoraba, mi carácter empezaba a agriarse por momentos." ayyy.... Dorian Gray...

oisin dijo...

Supongo que nos pasa a todos,pero nunca lo decimos.Claro que todos queremos ser envidiados,que la gente nos vea como un ejemplo a seguir.Pero a veces,hasta nos cansamos y nos empezamos a buscar tal y como queremos ser,no como queremos que nos vean.Un besote Nachete.

luigi dijo...

Errar es de sabios, y más vale tarde que nunca. Nos debemos querer y nos deben querer por como somos, no por como podemos llegar a ser. Nadie es perfecto, nada lo es. 1 beso desde el sur, mañico!

Lectora pasiva dijo...

Yo también me alegro de que te hayas dado cuenta de eso.
Si te camuflas detrás de cremas, rayos uva, ropa nueva y, en general, aspectos superficiales, al final dejas de ser tú mismo.
Yo creo que valores o principios como el respeto, la humildad, el cariño, el trabajo... se aprecian mucho más y son los que van formando realmente a la persona.
A veces merece la pena equivocarse y dejar la perfección para otros, aprendes mucho. Aprendes a valorar otras cosas y a disfrutar más de la vida (de otra manera).
No es malo ser crítico consigo mismo, pero tienen que ser críticas que te ayuden a hacerte mejor, no a parecer mejor.
Y ya para terminar, por mera curiosidad y como pregunta personal: ¿qué fue lo que te hizo cambiar?

Alessandro dijo...

Hola, es la primera vez que escribo aquí...
Creo que es importante tener retos, y tener cierto amor propio, pero está claro que cuando esto se convierte en una obsesión se deja de ser persona, se acaba siendo una maquina, y veo que hay miles de personas así, que sólo viven para el gimnasio, el solarium, la ropa de marca y cosas por el estilo, y para mi eso no es vida.
Un saludo desde Italia.

Naxo dijo...

Pues comencé a cambiar mi actitud a partir de los muchos problemas que empecé a tener con mis amigos (ya no era el mismo, muchas cosas me ofendían sin razón, era bastante irascible...), y sobre todo porque ya hubo un día en el que prácticamente no me podía levantar por lo débil que estaba físicamente. Fue una etapa bastante complicada y no es fácil recordarlo, así que lo dejo aquí.
Aún me queda bastante para dejar de evaluarme constantemente, pero ahora son autocríticas bastante más calmadas, "flexibles" y constructivas, así que todo va bien (uno, que se exige mucho de normal... ¡pero qué le voy a hacer! hay cosas peores jeje)
Bueno, un besazo a todos: a los recién llegados (bienvenidos), a los habituales, a los lectores pasivos, a los italianos, a los de alcorcón, segovia... (parezco un anuncio de Coca Cola jeje) Muaccc Me parecen superimportantes todos y cada uno de vuestros comentarios, me hacen pensar y me enriquecen, asi que gracias de corazón!

NaT dijo...

Cada día me sorprendo más al leerte, no sólo por lo que vives; por lo vivido, también por lo expresado y sobre todo por haber comprendido y saber evolucionar como persona. Critícate todo lo que quieras pero también de vez en cuando date un halago y sonríete en el espejo.
Un beso grande

Zuri Negrin dijo...

a veces nos exigimos demasiado, a veces nos exigimos muy poco... es muy triste pasarse de la raya porque nos puede crear muchos quebraderos de cabeza... lo mejor es no darle tanta importancia a lo insustancial y disfrutar un poco más de las cosas, pues al final en el mundo estamos cuatro días. ¿vamos a perder nuestro preciado tiempo en cosas superficiales? :)

Naxo dijo...

Nat, si es que a veces parece que yo tenga 70 años en vez de 20... han dado mucho de sí! jajaja
Me quedo con el consejo, mañana cuando me despierte me dedicaré en el espejo una sonrisa de oreja a oreja como la que se me ha puesto al leer tu comentario. Un beso!

Cierto Zuri, hay que conseguir encontrarle a las cosas su punto de valoración justa. Pero en el momento de hacerlo es tan complicado...
Besos exigentes jaja ;-)

Dani dijo...

Hola maño!
Cada vez me gusta mas leer lo que escribes.
Posiblemente sea una de las personas que mas te conozca de todas las que leen tus post,si no la que mas,y,aunque mucho de lo que cuentas ya me lo has contado antes,sigo sorprendiendome y disfrutando de como expresas lo que sientes.
Me encanta ver como la gente se siente identificada con tus historias,y me encanta ver como disfrutas con todo esto.
Ves como al final no somos tan distintos del resto del mundo!

Un beso y un abrazao muy fuerte.
Hablamos.

Naxo dijo...

Sí tío! Me siento un poco Buzz Lightyear, que al principio se pensaba ke era único, pero luego resulta que hay un montón de gente como tú!! Esta guay jeje
Un besote y hablamos, que ademas te tengo que contar que se estan torciendo las fechas para el viaje a Madrid... caquita...
Besos!